jueves, 18 de noviembre de 2010

Microrrelato

"Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos. Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y los que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá"

"A los dos años nació mi hermana, Lucía. Ella terminó de acaparar el calor que no daban a mi hermano. Mis buenas notas no bastaban, mi buen comportamiento tampoco...me sentía solo.
Muchos inviernos han pasado ya sin tener noticias de mi familia. Nunca se lo perdonaré. Mi mujer me anima a llamarles; mis hijos no paran de preguntar, pero siempre miento. Un buen día llaman a la puerta, y tras treinta años separado de la familia aparece mi hermano. Sin darme tiempo a preguntar, serio y frío como el hielo me dice: "mamá pregunta por tí".
Cuando llegué ya era demasiado tarde... Desconocía la gravedad de su enfermedad y el cáncer acabó con ella el jueves de madrugada. Hoy 8 de Septiembre, en el entierro y frente a ella, me preguntaba que la impulsó a preguntar por mí despues de tanto tiempo. Yo la odiaba, pero una lágrima calló de mis ojos esta mañana...
Cuantas cosas cambiaría por volver a escuchar su voz una vez más."

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