jueves, 18 de noviembre de 2010

Historia a seguir...

Desde hacía un mes aquel inexplicable crimen perturbaba Madrid. En cuanto se ocultaba el sol, la calle se volvía un desierto. La gente tenía miedo. El hecho de encontrar 100 cuerpos desmembrados y con signos de mordeduras solo podía apuntar a una cosa...una plaga de zombis asesinos.
Perturbados por una alta fiebre y fotosensibles a los rayos del sol, estos esperaban la noche para asaltar a todo aquel intrepido que pasease en la oscuridad. La ciudad parecía perdida ante tal horror. Sólo había una esperanza...

Rodrigo:
llamar al cuerpo mas especializado en este tipo de casos; los cazafantasmas, vinieron rapidamente a Madrid desde los estudios de Hollywood con machetes, aspiradoras y todo tipo de electrodomesticos retocados para desmembrar zombis.

Jose Carlos:
Pero los zombies no son fantasmas, y el cuerpo especializado cayó ante la primera horda de muertos vivientes que se les vino encima. La desesperación volvió a la capital, la calle era un mar de gritos y lamentos, las melodías de los teléfonos y alarmas de los coches retumbaban en las paredes de los edificios. Las personas que quedaban con vida se escondían en grupos con al esperanza de ser rescatados..

Carlos Mallén:
Borja, atemorizado, corrió a esconderse en una gasolinera con la esperanza de despistar al zombi que le seguía. Estaba temblando de miedo, ver la muerte de su padre le había dejado marca. Pero ahora su problema era el maldito descerebrado que queria debanarle los sesos.
De repente se le heló la sangre, una persona le tapaba la boca, y a su vez una voz decía que se tranquilizase.

DAVINCI:
Era el conductor del autobús del colegio, de no ser por su inconfundible gorra, llena de calaveras verdes y rosas, no le hubiese podido reconocer, estaba cubierto de sangre y con la ropa hecha jirones. Tenía una Desert Eagle en la mano, que no dudó en utilizar cuando apareció el zombie que creían habían despistado, después de contarse las diferentes historias de como habían llegado ahí y de como Víctor (el conductor del autobus) tenia aquel armamento consigo.

RUBEN GOMEZ:
Mario empezó contándole que durante el caos la gente no sabía qué hacer y que él como muchos se dirigió por instinto a la armería de su barrio. Allí adquirió el arma. Todos los que habían conseguido salvar la vida yendo a la armería se había agrupado creando una milicia, cuyos propósitos eran dos: salvaguardar a los ciudadanos que anduvieran por la calle y más tarde descubrir cómo acabar con los zombis.

ALBA:
Estando encerrados en la armería los únicos humanos que quedaban en la capital uno alzó la voz para dar una idea de como acabar con los zombies, pero consistía en hacer de cebo y no querían que muriera nadie más con lo que no aceptaron su propuesta, al cabo de un rato otra persona, un niño muy pequeño comenzo a relatarles su idea...

CARLOS GORRIZ:
El niño se llamaba Eduardo,pero no era un niño cualquiera, era superdotado.Su idea era muy simple,tenían que fabricar de forma artesanal una linterna gigante con luz natural, provocando la desaparición de los zombies o la ceguera de estos para que mientras otros que van detrás les vayan disparando...

CARMEN NADAL:
Y así murieran todos, uno a uno, sin quedar ni rastro. Sin embargo, era algo con lo que gran parte de la población no estaba de acuerdo, dado que no confiaban en la propuesta. Por ello, creyeron que lo mejor era...










Javier Marijuan dijo:
enfrentarse a ellos cuerpo a cuerpo a última hora de la noche que es cuando los zombis estaban más debilitados.

9 comentarios:

  1. llamar al cuerpo mas especializado en este tipo de casos; los cazafantasmas, vinieron rapidamente a Madrid desde los estudios de Hollywood con machetes, aspiradoras y todo tipo de electrodomesticos retocados para desmembrar zombis.

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  2. Pero los zombies no son fantasmas, y el cuerpo especializado cayó ante la primera horda de muertos vivientes que se les vino encima. La desesperación volvió a la capital, la calle era un mar de gritos y lamentos, las melodías de los teléfonos y alarmas de los coches retumbaban en las paredes de los edificios. Las personas que quedaban con vida se escondían en grupos con al esperanza de ser rescatados..

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  3. Borja, atemorizado, corrió a esconderse en una gasolinera con la esperanza de despistar al zombi que le seguía. Estaba temblando de miedo, ver la muerte de su padre le había dejado marca. Pero ahora su problema era el maldito descerebrado que queria debanarle los sesos.
    De repente se le heló la sangre, una persona le tapaba la boca, y a su vez una voz decía que se tranquilizase.

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  4. Era el conductor del autobús del colegio, de no ser por su inconfundible gorra, llena de calaveras verdes y rosas, no le hubiese podido reconocer, estaba cubierto de sangre y con la ropa hecha jirones. Tenía una Desert Eagle en la mano, que no dudó en utilizar cuando apareció el zombie que creían habían despistado, después de contarse las diferentes historias de como habían llegado ahí y de como Víctor (el conductor del autobus) tenia aquel armamento consigo.

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  5. Mario empezó contándole que durante el caos la gente no sabía qué hacer y que él como muchos se dirigió por instinto a la armería de su barrio. Allí adquirió el arma. Todos los que habían conseguido salvar la vida yendo a la armería se había agrupado creando una milicia, cuyos propósitos eran dos: salvaguardar a los ciudadanos que anduvieran por la calle y más tarde descubrir cómo acabar con los zombis.

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  6. Estando encerrados en la armería los únicos humanos que quedaban en la capital uno alzó la voz para dar una idea de como acabar con los zombies, pero consistía en hacer de cebo y no querían que muriera nadie más con lo que no aceptaron su propuesta, al cabo de un rato otra persona, un niño muy pequeño comenzo a relatarles su idea...

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  7. El niño se llamaba Eduardo,pero no era un niño cualquiera, era superdotado.Su idea era muy simple,tenían que fabricar de forma artesanal una linterna gigante con luz natural, provocando la desaparición de los zombies o la ceguera de estos para que mientras otros que van detrás les vayan disparando...

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  8. y así murieran todos, uno a uno, sin quedar ni rastro. Sin embargo, era algo con lo que gran parte de la población no estaba de acuerdo, dado que no confiaban en la propuesta. Por ello, creyeron que lo mejor era...

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  9. enfrentarse a ellos cuerpo a cuerpo a última hora de la noche que es cuando los zombis estaban más debilitados.

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